Potaje de vigilia: Receta paso a paso

Faltan pocos días para dar la bienvenida a la Semana Santa y con ella a las tradiciones propias de estas fechas y cómo no, también a su gastronomía. Que es mucha y muy variada.

O acaso, ¿alguien no va a comer potaje de vigilia en los próximos días? Y si no es así, te recomendamos que lo hagas, y es que pocas tradiciones son tan deliciosas y sientan tan bien al cuerpo como este plato.

Te decimos cómo preparar el potaje de vigilia.

potaje de vigilia

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Receta de potaje de vigilia

Tiempo de preparación10 min

Tiempo de cocción2 h

Tiempo total2 h 10 min

Plato: Main Course

Cocina: Mediterranean

Raciones: 4 personas

Calorías: 516kcal

Ingredientes para hacer potaje de vigilia

Preparación del potaje de vigilia

  • Comenzamos esta receta del potaje de vigilia cociendo los huevos durante 10 minutos.Después los pelamos y reservamos para el final.

  • A continuación, hacemos un sofrito con aceite con la cebolla, el tomate, el ajo y el pimiento verde. También podemos añadir un puerro. Lo pochamos durante 10 minutos y después incorporamos el caldo de pescado. Cuando todo esté ligado, reservamos.

Cocción del potaje

  • Ahora,en una olla con agua con sal, pon las espinacas, el bacalao, los garbanzos, el laurel y el pimentón y ponlo al fuego durante 20 minutos aproximadamente

  • A continuación, se añade el sofrito  y los huevos duros, cortados en cuartos y durante 10 minutos se deja cocer.

  • Transcurrido este tiempo, ya está listo para servir.

Consejos para un potaje de cuaresma exquisito

A la hora de elegir los garbanzos, puedes elegir entre los secos, o ya cocidos, dentro de los diferentes tamaños. El mejor es aquel que más te guste y se adapte a tus tiempos. Así, si eliges el garbanzo seco tendrás que ponerlo en remojo la noche antes y el tiempo de cocción es mucho mayor. Por el contrario, si eliges garbanzos ya cocidos, el tiempo de elaboración del potaje de vigilia se reducirá considerablemente, en donde 10 minutos en la olla es más que suficiente.

En cuanto a las espinacas, también tienes la elección de utilizar frescas o congeladas. Nuestra recomendación es que elijas espinacas frescas. Y si no te gustan, o no tienes en ese momento, prueba a reemplazarlas por acelgas. 

Y en cuanto al bacalao, elige bacalao desalado. Y si no es posible, utiliza bacalao salado pero métele en agua como mínimo un par de días antes y cámbiale el agua unas tres veces al día antes de utilizarlo. 

Variantes del potaje de vigilia

Existen muchas variaciones del potaje de vigilia. Eso sí, para poder denominarle potaje tiene que tener ciertos ingredientes claves: legumbre, bacalao, espinacas y huevo. El resto de ingredientes pueden variar.

Así, hay quien le pone harina en el refrito para espesar y después juntarlo en la cocción, vinagre como contraste del sabor, judías blancas en vez de garbanzos, también hay gente que lo acompaña con “pelluelas fritas” que son de miga de pan rebozadas en huevo y perejil, patata cocida… y así un largo etcétera.

¿Qué día se come potaje?

El potaje se puede comer todo el año. Pero según la tradición, el potaje de vigilia es una receta completa y tradicional que se sirve los viernes de cuaresma y el Viernes Santo, como consecuencia de la tradición católica de no comer carne en estos días.

¿Cuándo y quién creó el potaje?

Cuando decimos que el potaje es un clásico en la tradición española nos referimos a que lleva siglos formando parte de nuestra gastronomía. De hecho, las primeras referencias que se conservan sobre el consumo de este plato las encontramos en la Edad Media, exactamente entre los siglos XIII y XIV, coincidiendo con la propagación en el país de las técnicas de Salazón que difundieron los judíos.

¿Cuántos tipos de potajes hay?

Con tantos siglos de tradición, es normal que haya diferentes tipos de potaje a lo largo de nuestra geografía. Como grandes grupos nos encontramos con el potaje que se toma en Cuaresma y Semana Santa y que no lleva nada de carne. Y por el contrario, también tenemos los potajes que llevan una buena razón de proteína cárnica (chorizo, tocino…).

Si vas por las Islas Canarias, puedes degustar el potaje de berros, con judías pintas, maíz, azafrán…o el potaje de arvejas, muy típico en Lanzarote y Fuerteventura.   

En Galicia nos encontramos con el delicioso y conocido pote gallego, un potaje hecho con judías blancas, grelos, lacón, chorizo, carne, patatas….El potaje montañés de Cantabria y la fabada asturiana también están considerados una variedad de potajes.

Y en el sur también su particular potaje. Por ejemplo, el potaje malagueño está hecho a base de col, garbanzos, zanahoria, laurel y calabaza. Pero ante todo, estos contundentes platos se consumen mucho en el norte de España como es el caso del potaje montañés, con garbanzos, jamón, tocino, pimiento, pimentón y harina (en el sofrito.

Y si el potaje es el plato estrella de la Semana Santa, ¿qué podemos decir de las torrijas? Sin duda, una delicia que no falta en la mesa de ninguna casa durante estos días. Puedes comprarlas ya hechas, pero si tienes tiempo, te recomendamos que las hagas tú mismo. Te recordamos la receta de cómo hacer torrijas en la Thermomix a continuación.

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