Pinsa romana

La pinsa romana es un pan tradicional italiano. Se hace con masa de levadura, leche y huevos.

La pinsa romana nació en 2001 de la mano de Corrado Di Marco, un empresario harinero. Después de la creación 10 años antes, se hizo muy popular entre los italianos que querían hacerlo en casa. Este pan se come tradicionalmente en el desayuno con café o té.

Las características principales de la pinsa romana son:

  • Su siempre, forma ovalada
  • Su textura, con una corteza crujiente y un interior esponjoso
  • Su buena digestibilidad, gracias al empleo de masa madre, el aporte mínimo de levadura fresca y el largo proceso de fermentación de 72 horas
  • La mezcla única de harina de trigo, harina de arroz y harina de soja o garbanzo
  • El aroma de la masa debido al uso de masa madre y levados prolongados

Sin embargo, en lo que sí se parecen la pinsa y la pizza es en que, en ambas, podemos añadir como cobertura los ingredientes que más nos gusten por lo que tú decides con cuál de las dos quedarte. Yo sin duda, después de haber probado ambas, me declaro fan total de la pinsa romana y con la receta que te detallo a continuación, tú también podrás hacerla en casa.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo de cocinado: 20 minutos
  • Tiempo total: 25 minutos (más 72 horas de fermentación en frío)
  • Raciones: 4, 2 pinsas
  • Categoría: plato principal
  • Tipo de cocina: italiana
  • Calorías por ración (kcal): 689

Ingredientes de la pinsa romana para 4 personas

Para la masa:

  • 300 ml de agua fría
  • 50 g de masa madre activa
  • 0,2 g de levadura fresca de panadero
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 200 g de harina de trigo
  • 200 g de harina de trigo de fuerza
  • 75 g de harina de arroz
  • 25 g de harina de soja o de garbanzo
  • 8 g de sal fina
  • 2 cucharadas de sémola de trigo duro (para el formado)

Para la cobertura:

Vista de los ingredientes necesarios para hacer pinsa romana@Latoneira

Cómo hacer la pinsa romana

Lo primero que tenemos que hacer es preparar la masa de la pinsa romana. Para ello, echamos en un bol 300 ml de agua fría, 50 gramos de masa madre activa, 0,2 gramos de levadura fresca de panadero y 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Mezclamos estos ingredientes hasta que la masa madre y la levadura se disuelvan.

Proceso de mezclado de los líquidos para la masa de la pinsa romana@Latoneira

A continuación, añadimos 200 gramos de harina de trigo, 200 gramos de harina de trigo de fuerza, 75 gramos de harina de arroz y 25 gramos de harina de soja o, en su defecto, de garbanzo. Añadimos todas las harinas tamizadas para que no se formen grumos.

Adición de los ingredientes secos para hacer la masa de la pinsa romana@Latoneira

Mezclamos el conjunto hasta que se integren los ingredientes y, por último, agregamos 8 gramos de sal fina. Volvemos a mezclar hasta obtener una masa homogénea y un poco pegajosa, es normal. Tapamos el bol con papel film o con un paño seco y dejamos reposar la masa durante 10 minutos.

Adición de la sal a la masa de la pinsa romana@LatoneiraAspecto de la masa de la pinsa romana una vez integrados todos los ingredientes@Latoneira

Destapamos el bol y le realizamos a la masa unos plegados, la volvemos a tapar y dejamos que repose 10 minutos más. Realizaremos este proceso de plegados cada 10 minutos durante 30 minutos, 3 veces en total. Con esta técnica, logramos que la masa quede lisa, bien integrada y con fuerza.

Aspecto de la masa de la pinsa romana tras los tres plegados@Latoneira

Dividimos la masa en 2 partes iguales, las boleamos —es decir, les damos forma de bola— las engrasamos y las introducimos en un recipiente con tapa en el cual van a reposar en el frigorífico durante las próximas 72 horas, a una temperatura constante de entre 4 ℃ y 6 ℃.

División de la masa en dos bolas para proceder a su fermentación@Latoneira

Transcurrido el tiempo de fermentación, comprobaremos que las bolas de masa han aumentado de tamaño hasta casi triplicar su volumen. En este momento, es muy importante manipularlas con mucho cuidado para que las burbujas de aire que hay en su interior no se vayan.

Aspecto de la masa de la pinsa romana tras el tiempo de fermentación@Latoneira

Precalentamos el horno a temperatura máxima con calor arriba y abajo con ventilador. Mientras tanto, formamos las pinsas. Para ello, cubrimos con papel de horno una bandeja apta para hornear, yo suelo utilizar una bandeja con la base perforada para que estas masas se horneen de forma más homogénea pero no es esencial. Echamos dos cucharadas de sémola de trigo duro sobre el papel de horno y, con las manos engrasadas con aceite, manipulamos con cuidado cada bola de masa dándole forma ovalada con las yemas de los dedos. Echamos media cucharada de aceite de oliva virgen extra por la superficie.

Proceso de formado de la pinsa romana para hornearla@Latoneira

Introducimos la bandeja con las masas en la rejilla más baja del horno y las horneamos a máxima temperatura durante 10 minutos. Según el tamaño de nuestro horno, podremos hornear las 2 pinsas a la vez, o bien una a continuación de la otra. Será necesario vigilar las masas durante su horneado porque en cuanto los bordes de las pinsas comiencen a dorarse significará que ya están hechas.

Aspecto de la base de la pinsa romana tras la primera cocción@Latoneira

Sacamos las pinsas del horno y cubrimos la superficie de cada una con 3 cucharadas de tomate natural triturado, 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, 1 pizca de sal fina, 120 gramos de queso mozzarella fresca y 4 tomates cherry cortados en cuartos.

Aspecto de la pinsa romana tras añadirle todos los ingredientes de la cobertura@Latoneira

Horneamos de nuevo las pinsas hasta que la mozzarella se funda sin llegar a gratinarse y las sacamos inmediatamente para servirlas recién hechas, decoradas con unas hojas de albahaca fresca. ¡Buon appetito!

Emplatado de la pinsa romana cortada en porciones@Latoneira

Resumen fácil de preparación

  1. Para la masa: mezcla en un bol el agua con la masa madre, la levadura fresca y el aceite de oliva
  2. Agrega las harinas tamizadas y mezcla hasta integrar
  3. Por último, añade la sal y amasa hasta obtener una masa homogénea. Déjala reposar 10 minutos tapada
  4. Realiza plegados en la masa cada 10 minutos durante media hora
  5. Divide la masa en dos partes iguales, boléalas, engrásalas e introdúcelas en un recipiente amplio con tapa. Refrigéralas durante 72 horas entre 4-6 ℃
  6. Saca el recipiente del refrigerador y comprueba que las masas han triplicado su tamaño
  7. Precalienta el horno a máxima temperatura. Cubre con papel de horno la bandeja del horno, espolvorea sémola de trigo duro y forma las pinsas dándoles forma alargada con las manos engrasadas y con mucho cuidado. Pincela con aceite la superficie
  8. Hornea en la rejilla más baja del horno a máxima temperatura hasta que los bordes comiencen a dorarse
  9. Cubre las pinsas romanas con el tomate triturado, un poco de aceite, la mozzarella y los tomates cherry troceados
  10. Hornea de nuevo hasta que se funda la mozzarella y sirve las pinsas decoradas con albahaca fresca

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